viernes, 17 de octubre de 2008

Ojos

Él dijo "tengo muchas ganas de querer", pero su voz se difuminó víctima del ruido del tráfico. Fue entonces cuando, de manera violenta, comenzó a entender que todo cuadraba en su cabeza, y más aún en su corazón, pero que en los ojos de ella todo era distinto. En ellos, ni grandes ni pequeños, ni claros ni oscuros, ni brillantes ni apagados, simplemente especiales, se construía la realidad de una manera totalmente distinta, de una forma que quedaba tan lejos de su entendimiento que sintió el mareo del final.

3 comentarios:

Miss Adore dijo...

Y es que los ojos son la ventana al alma, y hay personas que con una mirada te dicen más que cuando usan las palabras.

Me gusta la escencia de tu blog
Gracias por tu comentario, un beso :)

Velocet dijo...

Oh.

Agradable decepción.

ColourMe dijo...

Por casualidad llegué a tu blog y esto me encantó. Cuántas veces tardamos demasiado en comprender que no todos comparten nuestros pensamientos o sentimientos, por más que lo deseemos.