lunes, 23 de junio de 2008

Un poema de Safrika: Tarde con insectos entre los labios.

Nunca podré reunirte íntegramente, juntar, pegar, articular como corresponde Rebuznos de mula, gruñidos de cerdo, obscenos graznidos provienen de tus grandes labios. Peor que en un corral.
Sylvia Plath.




Una vez tuviste la desfatachez de decirme las cosas más feas del mundo.
Recuerdo que andabas por el pasillo, el de aquella casa horrible, lo recorrías
arriba y abajo, sangre al final, es lo que quedaba de mí, te tenía
miedo, te desafíaba, te volvía la cara, comencé a
golpear
la pared
con el
puño
cerrado, por entonces.
No abría la puerta a mis amigos, no cogía el teléfono,
comía demasiado, veía la televisión, dormitaba siempre, el mundo
estaba ahí fuera, pasando como un coche elegante con Bowie dentro,
mientras a mi me crecían muertes en lugar de uñas
y se abotargaba el rostro que delante del espejo sugería entrañas y violencia.
Te odié como se puede odiar la boca de un lobo, al amo, al implacable,
te odié de igual manera en forma de boca de lobo, de ama, implacable
perdiendo
los estribos
aprendí el desastre de la guerra llegó a parecerme un arte leías a
Sun Tzu, nada era hermoso en aquella casa, sólo la perra traía algo de vida
me afanaba decorando aquella miseria con pintura azul y betún de judea.
Debería perdonarme por permitirme todo aquello, trato de hacerlo ahora con
psicoanálisis, amor, una casa sin pasadizos, todo al aire, todo limpio, una suerte
de estrategia para aminorar la marcha del hastío. Escribo libros, me gusta sentarme
en el banco que está enfrente de casa, tomar el sol, salir de noche, hasta muy tarde
emborracharme, hacer el amor a eso le llamo yo hacer el amor, nada de
orín ni pesadillas, sólo suave, a modo de
alveolo
pulmonar.
Deshacerme de tí, con éste último poema, como si cayeras desde un tercero
y no
murieras.

2 comentarios:

hombrepez dijo...

La piel de gallina.

Un saludo.

jesusdcastellano dijo...

Es una pasada como escribes, que lastima no saber donde seguir leyendote...