jueves, 27 de marzo de 2008

tú querías ser Arthur Rimbaud.
poner color a las vocales.
recibir la bala de Verlaine. arañar con tus dulces zarpas
las almas de la burguesía. y huir con toda la gloria.
a los diecinueve años. con la carne aún blanca
y blanda. y la sensibilidad extenuada.
cagándote en Dios, ciego de absenta y láudano.

tú querías ser Guy Debord.
derrumbar la sociedad como objetivo. destruir
el Espectáculo y hacer de la vida cotidiana una revuelta.
buscar, debajo de cada adoquín, una playa. al final
sentir el hierro negro y frío contra tu paladar,
apretar entonces el gatillo. a los sesenta y tantos.
arruinado por el alcohol, ya casi muerto.

tú querías ser Johnny Rotten.
Dios Salve a la Reina. en los escenarios
de toda Inglaterra, manifestaciones puritanas
a las puertas de los bares.
me importa un cojón: Sid y Nancy consumidos por la droga
y ningún futuro para nadie. los dientes verdes
y un lugar de honor en la historia del (punk) rock.

querías agarrar la Tierra con los dedos.
hacerla retumbar contra los Cielos.


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Para Luciérnaga que lo quería aquí.

3 comentarios:

Luciérnaga dijo...

Te iba a decir que este poema me parece sublime y he visto que te has acordado de lo mucho que me gusta este poema!

Gracias, Txe.

Creo que lo voy a poner también en el dolmen.

¡¡Un beso muy grande!!

Cucaracha homicida dijo...

Y quién no, txe?

Me ha recordado a los poemas de Stabile, la verdad es que este poema tiene mucho de canto generacional.

Te sigo leyendo, un abrazo,

gari

Jose Imaginación dijo...

Yo tambiénm quería ser Rimbaud y acabé siendo premio regional de poesía en el 93...luego las drogas me pasaron factura y acabé en el psiquiatra. Ahora el médico me ha prohibido beber alcohol. La vida es una mierda.