sábado, 1 de marzo de 2008

Me voy a morir de tanto amor
pero también de tanto escombro
cuando la ruina es mayor que los recuerdos
y sufre el tiempo de doblarse
sobre la vertebra del tiempo
que no es nada al fin y al cabo
y es lo mismo,

la hélice espiral que se retuerce
tantas noches
cuando vuelvo de la mano
de las cosas que se compran por ahí
-en la Gran Vía
en sus esquinas
a los chinos
o a otra gente
malcarada-
y es todo fácil, muy sencillo,
cuando tienes un billete retorcido
y venden todo lo que es bueno y necesario,
a buen precio, por las calles clandestinas.

Me voy a morir de tanto amor
en noches como estas
cuando estoy solo y amo a la sombra
y se me curvan los huesos
en torno a este silencio
que no es nada y es tan denso.

Me retuerzo entre las sábanas
formo una cueva con mi cuerpo
por ver si dentro crece algo
pero solo vuelve lo que está muerto.

3 comentarios:

Gabriela dijo...

Visceralmente acompañado!

Gabriela dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
M. dijo...

Me ha gustado el clima que creas alrededor de las palabras.