lunes, 24 de diciembre de 2007


hoy amanecí vagabunda y difuminada
en el olor a sexo de nuestra habitación,
que lloraba impaciente por vernos comenzar
como si jamás nos hubiéramos besado antes
y como si no lo pudiéramos volver a hacer, ya más, después.

al despedirnos, avanzo vagabunda sin evitar los charcos,
buscándolos para recordar la humedad, el viento de tus manos,
las raíces de tus pulgares,

la calle está oscura pero el reloj público jura que es mediodía,
me resigno y dudo entonces del azul eléctrico
de la copa de los árboles,

paseo suave, como suave me penetrabas hace menos de una hora,
las farolas de la avenida, barrocas, urden planes entre dientes,
hay un gato tumbado, parece que duerme
pero está muerto,

y yo, vagabunda, busco el desorden
por las calles olvidadas;

sobre mis pensamientos, un gorrión mojado,
apago la luz por encima de tu hombro y comprendo
que todavía no amanecí,
que mi mente se escapó mientras mi boca bebía agua
tomando fuerzas para
volver a empezar
una vez más.

VAGABUNDA EN LA HABITACIÓN

4 comentarios:

Maleno dijo...

Hermoso poema.

Por ritmo y tematica (anque en otro giro más positivo el tuyo) me recuerda muchísimo a la canción 8 y medio de Nacho Vegas.

Maleno dijo...

A cada lectura me gusta más.
Describe paz. Pero cierta tristeza y cierta melancolía lo impregna todo. Es como hechar de menos algo que se está viviendo en ese momento. Como la sensación de perder lo que se tiene, aun teniendolo.

un saludo.

Velocet dijo...

Esta triste y anhelante melancolía es una delicia :)

(después de escribir lo de arriba leo el comentario de maleno y me pregunto que qué importaría no comentar nada... ya lo ha dicho él ^^). Pero es que me gusta, sí ;)

Luciérnaga dijo...

Joder Maleno, que me digas que te recuerda a una canción de Nacho Vegas... creo que es un buen halago!! Aunque a lo mejor dentro de este horror no hay literatura...

Velocet, gracias por dejar comentario, los comentarios, sean buenos o malos, suelen ser estimulantes...

Besos!!