martes, 18 de diciembre de 2007

COR

Este ¿micro relato? me lo dedico a mí mismo por las cosas que se acaban, debí publicarlo hace mucho, pero como lo acabo de encontrar os lo pongo para que lo disfrutéis y para hacer justicia a cosas que escribes y que luego no sabes si sacarlas o no. Más vale tarde que nunca.


Dedicado especialmente a la gente que cree que el amor es una mierda y a los que creen que es una enfermedad peligrosa.

Va por vosotros:


COR

(LA REEXPEDIDA)

A veces, no me veo más que como una demora de mis propios suspiros desesperados.

Que no estoy hecho para este mundo de infortunios lo sabía antes de nacer, me lo dijo la mórula que compartía útero conmigo y a la que me desayuné antes de que se pudiera convertir en un hermano.

A veces soy una persona hecha de su frustración a mansalva. Un zafio en el arte de comprender a la gente.

No tengo tiempo de entenderme.

El otro día, el destino, harto de desencuentros me propinó un salvaje puñetazo en la tripa y me sacó el corazón por la boca y se quedó tendido en el suelo.

Allí, de medio lado latiendo estentóreo ante mis pupilas dilatadas. Allí se quedó, recordando todo lo que me había hecho pasar, mirándome tristemente como pidiéndome perdón. Funcionando sin fluidos, intentando respirar el oxígeno que nos alimentaba.

Cualquier persona medianamente normal lo habría reinsertado en su cuerpo, cualquier persona medianamente normal habría intentado habría intentando recuperar el órgano más importante de su cuerpo.

Evidentemente no soy ni medio normal, ni nunca lo seré por mucho que lo intente…

Pero yo, cansado de sutilezas, desarreglos, autodestrucciones y malos entendidos con los demás y conmigo mismo y en honor a mis despertares incomprendidos pisé el corazón con toda mi rabia acumulada una y otra vez hasta convertirlo en una masa sanguinolenta e informe.

Decidí recoger los restos y prepararme en casa unas croquetas para volver a tragarme rebozados, todos mis defectos y mis errores.

Y así, poder volver a empezar de nuevo, pero sin ventajas…


7 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué orgullo este blog!!!

valeriomoreaz dijo...

gracias desconocido/a!

xordiga dijo...

Genial el texto de hoy!!!!

Me encanta, como todo lo que escribes!!!!

Un beso!

Velocet dijo...

Cuánto rojo!!

Buenísimo! :D

Maleno dijo...

Un monstruo arrodillado con una atroz y sangrante herida en el pecho, devora un corazón.
- ¿Por qué comes ese corazón?
- Porque es amargo y porque es mio.
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Buen relato Valerio Moreaz.

Luciérnaga dijo...

:)

Patrick Tamellini dijo...

Holas gente,

No tengo otra forma de contactar con vosotros por eso lo tengo que hacer en un comentario público. Si os gusta la imágen del plato roto, copiadla a vuestro servidor y no me hurteis ancho de banda haciendo hyperlink. Es sólo cuestion de cortesía.

Por otro lado me gustan vuestros textos.