miércoles, 14 de noviembre de 2007


A él, que es luna, no le importa no verme
ni que me acueste con otros.
Las estrellas están negras en su cielo verde,
se confunden con mis pezones que también son negros.
A él no le gusta Bécquer ni el calor de mis huellas,
es un gato nocturno
y me araña cuando lo acaricio,
él es el único capaz de levantar mi piel,
sus grandilocuentes uñas son el pasto de las gárgolas malditas
que resquebrajan y rajan mi cristalino.

A veces lo odio y entonces me beso con cualquiera,
como hoy, que está lejos y tengo frío,
hoy no me basta la blancura de esta hoja
sobre la que él se recuesta restregando la tiña de su lomo,
estampando su espalda, sucia de peleas,
amarilla de dolor.

Pero a veces también lo amo…
Como hoy, y entonces no existo.
No sé decirte por qué, pero los soles
también sufrimos.





Foto: Love me or Leave me by No_Secrets

4 comentarios:

Velocet dijo...

Ojo al comienzo, nenes: "A él, que es luna". Suficiente para saber que hay algo bueno por delante :)

DIONI dijo...

os envio un emilioo muy largo

Anónimo dijo...

Muaaaaaaaaaaak!

Cucaracha homicida dijo...

cojonudo